Delicias locales

Es imposible levantarse de la mesa sin un toque dulce. Los dulces de Martinica, generosos y aromáticos, prolongan el placer y rinden homenaje a la gastronomía en todas sus formas. El flan de coco, los sorbetes de frutas, las mermeladas caseras y las tabletas de chocolate artesanales conforman un universo rico en sabores.

Los pasteles de Martinica son un reflejo tanto de la creatividad como de la tradición. Se elaboran con frutas locales como el plátano, la piña o la guayaba, o con mermeladas elaboradas con ellas.

En él se pueden encontrar especias tan famosas como la canela, la nuez moscada, la almendra amarga o la ralladura de limón.

Desde el famoso «robinson» hasta el pastel de coco, este saber hacer, transmitido de generación en generación, se disfruta tanto en las fiestas como en el día a día, para un placer dulce, generoso y auténtico.

Los dulces locales, auténticos tesoros de dulzura, se presentan en forma de caramelos, tabletas o pastas de fruta aromatizadas.

Elaboradas con esmero, realzan el azúcar de caña y los aromas naturales de la isla, ofreciendo sabores variados y deliciosos.

Estos dulces, sencillos pero deliciosos, son ideales para prolongar el placer después de una comida o para llevarse un pequeño recuerdo dulce de los mercados y las tiendas artesanales.

Flans, sorbetes de frutas de temporada, blancmange o incluso crema de maíz: ¡los postres de Martinica ofrecen una variedad sorprendente! Revelan la riqueza de los productos locales y la imaginación de los cocineros, que juegan con texturas y aromas para ofrecer creaciones ligeras, refrescantes y con mucho carácter. La forma perfecta de completar la experiencia culinaria, prolongando el placer de descubrir la gastronomía del sur hasta el último bocado….