El ron y su elaboración ocupan un lugar fundamental en la historia y la cultura de Martinica. En el sur de la isla, varias fincas y destilerías históricas te abren sus puertas para que te sumerjas de lleno en el saber hacer martinicano. Las visitas a las fincas, las catas y los encuentros te permitirán comprender mejor la elaboración del ron agrícola AOC, auténtico orgullo de la isla.

Entre museos, centros de interpretación y espacios expositivos, una decena de lugares te invitan a explorar las riquezas de la región. Descubre lugares emblemáticos como el Museo del Mar, la Casa del Manglar o el Pueblo de la Cerámica, un referente de la artesanía local. Los museos de historia, los espacios al aire libre y los lugares dedicados a las tradiciones te sumergen en el corazón del alma y la identidad cultural de Martinica.

Las iglesias, las viviendas, las casas coloniales, los mercados tradicionales y los edificios públicos dan testimonio de un patrimonio rico y variado. Las iglesias, a menudo reconstruidas tras ciclones o incendios, se han convertido en símbolos de la memoria local; siete de ellas están hoy catalogadas o declaradas monumentos históricos. Recorrer estos edificios es descubrir un patrimonio arquitectónico extraordinario y sumergirse en la historia viva del sur de Martinica.

El sur de Martinica alberga numerosos lugares de memoria que narran el pasado de la isla y rinden homenaje a los pueblos que la han forjado. En ellos se entrecruzan las herencias amerindia, africana y criolla, lo que da testimonio de una memoria plural. El Monumento Conmemorativo del Cap 110, la estatua del Nèg Marron, la estatua de la Esclava Liberada, el cementerio colonial de Anse Bellay, el Ecomuseo de Martinica, la Savane des Esclaves o el Parque An Mao invitan a comprender la historia de la esclavitud, las resistencias y la identidad cultural martinicana.