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Cultura y patrimonio
Tanto si sois apasionados de la historia, amantes de las tradiciones o simplemente curiosos, explorad los lugares emblemáticos que reflejan el alma de la región. Viviendas, destilerías, museos, exposiciones, monumentos históricos y lugares conmemorativos os sumergirán en la historia de Martinica y en sus tradiciones.
Tómate tu tiempo para recorrer estos lugares llenos de recuerdos y déjate guiar por un patrimonio rico y vivo.
Folclore martiniqués
Déjate llevar por el alma de Martinica. Bailes tradicionales, relatos transmitidos de generación en generación, la pasión del carnaval: distintas expresiones de una memoria viva que atraviesa los siglos. El folclore martiniqués no es un legado inmóvil: es una fuerza viva que celebra y une.
La cultura no se conserva en vitrinas: se vive, se expresa a través de los cuerpos, recorre las calles y se reinventa en cada fiesta, cada velada y cada encuentro.
Saberes ancestrales
El sur de Martinica es un auténtico crisol de saberes artesanales, heredados de las culturas precolombinas, africanas y europeas.
Transmitidos de generación en generación, estos saberes reflejan el ingenio y la creatividad de los artesanos martiniqueses. Estas prácticas manuales son una expresión de la profunda identidad de la isla.

Los municipios del sur de Martinica
Los municipios del sur de Martinica ofrecen una gran diversidad de paisajes y ambientes que constituyen toda la riqueza de la región. Entre auténticos pueblos de pescadores, animados pueblos y reconocidos destinos costeros, cada municipio posee una identidad propia, marcada por su historia, la cultura criolla y su cercanía al mar.
Desde playas emblemáticas hasta calas más recónditas, pasando por mercados locales, destilerías y espacios naturales protegidos, el sur de Martinica invita a descubrir, explorar y compartir.

Las playas
El sur de Martinica es una auténtica invitación a desconectar, con cerca de cuarenta playas que bordean la costa y ofrecen paisajes de postal. Cada playa tiene su propio encanto: aguas turquesas para refrescarse, calas recónditas para relajarse con total tranquilidad y largas extensiones de arena ideales para disfrutar de momentos inolvidables, ya sea solo, en pareja o en familia.

Los miradores
Sobre bahías de aguas turquesas, playas de arena blanca y pintorescos pueblos, estos miradores ofrecen panorámicas que permanecen grabadas en la memoria. Recorre los senderos o aventúrate por las rutas de las crestas: las vistas siempre merecen la pena.








